Latinoamérica: diferencias de posiciones llegan a la Cumbre de Copenhague
Las diferencias entre los líderes latinoamericanos llegaron también a la Cumbre del Cambio Climático de Copenhague. Las llamadas a superar las diferencias entre países ricos y emergentes de los líderes de México, Felipe Calderón, y Colombia, Álvaro Uribe, contrastaron con el discurso más reivindicativo del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y más aún con la dura intervención del mandatario boliviano, Evo Morales. Morales se distanció de la visión del resto de sus colegas culpando al capitalismo y su "cultura de la muerte" del calentamiento global y reclamando un nuevo modelo económico como única forma de salvar al Planeta.
Con un discurso muy lejano de su homólogo boliviano, el presidente mexicano, Felipe Calderón, abrió la sesión de hoy en el plenario de alto nivel pidiendo un "acuerdo ambicioso" de reducción de emisiones contaminantes que pueda convertirse en un tratado legalmente vinculante dentro de un año en México.
México será la sede de la próxima Cumbre de la ONU del Cambio Climático, en diciembre de 2010. Calderón instó a "todos los países" a "cumplir con su parte" en la lucha del cambio climático, en alusión tanto a las naciones ricas como a los países en desarrollo, y expresó su "preocupación" por que las negociaciones de la cumbre de Copenhague se hayan traducido en un "enfrentamiento" entre ambos bloques.
"Aquí no se trata de cómo cerrar la brecha que separa a ricos y a pobres sino la que existe entre el hombre y la Naturaleza, que va en perjuicio de la supervivencia de la civilización", apuntó. En un tono similar, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, llamó a superar las "diferencias ideológicas" entre los dos bloques enfrentados en la cumbre para adoptar "acciones serias" y no una declaración "retórica".
A mitad de camino entre Morales, por un lado, y sus colegas colombiano y mexicano, por el otro, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió de que esta cumbre "no es un juego donde poder guardarse cartas en la manga". "Es hora de actuar, el veredicto de la Historia no salvará a quienes no asuman su responsabilidad", dijo el mandatario brasileño.
Lula hizo una defensa del Protocolo de Kioto, que establece recortes de emisiones de CO2 vinculantes para 37 países ricos y que sirve de base negociadora para todos los países en Copenhague, calificándolo de "absolutamente necesario" y avisando de que "no puede ser sustituido por instrumentos menos exigentes".
La mitigación de las emisiones de gases invernadero de los países en desarrollo es importante, pero más aún el "reto prioritario" de la adaptación a los efectos del cambio climático, que no se puede hacer sin que los países ricos suministren la ayuda económica y tecnológica necesarias, idea que también defendió Uribe.
Fonte: Infolatam, 17 de diciembre de 2009. Acesso PORT.A.L. em 04/01/2010. |